Historia de las Olimpiadas
Moscú, 1980
Los Juegos Olímpicos de Moscú de 1980 pudieron ser recordados por el boicot de los Estados Unidos y algunos de sus aliados occidentales como Canada o Alemania. Por suerte, un deportista se encargó de que no fuera así. Desde entonces, los de 1980 son recordados como los juegos de Aleksandr Dityatin.
Y es que este gimnasta ruso es el único en la historia moderna de las olimpiadas en conseguir ocho medallas en los mismos campeonatos. Aunque ya había conseguido dos metales de plata en Montreal 1976, su explosión definitiva se produjo en su país. Dityatin puso el broche de oro a su actuación consiguiendo por primera vez en la historia un 10 de puntuación en una prueba olímpica de gimnasia.
A pesar de las gestas de Dityatin y de otros deportistas como los velocistas británicos Coe y Wells (dos medallas para cada uno) o la célebre gimnasta rumana Nadia Comanecia (dos platas y dos bronces), los de Moscú fueron unos juegos marcados por la situación política que vivía el mundo. Un año antes de la celebración de los Juegos Olímpicos, la URSS invadía Afganistán. Esto provocó una oleada de protestas a nivel mundial y los Estados Unidos, al ver que los soviéticos no daban su brazo a torcer, decidieron boicotear la cita de Moscú. Japón, la Alemania del Este y Canada secundaron al aliado estadounidense en su boicot.
El acto de rebeldía encabezado por Estados Unidos tuvo consecuencias para los Juegos Olímpicos. El primero, que el gobernador de la ciudad canadiense de Montreal (anterior ciudad olímpica), Jean Drapeau, no cumplió la tradición de llevar la bandera olímpica, delegando esa función en dos enviados menores. Otra consecuencia fue que muchos países no desfilaron con su bandera nacional sino con la olímpica. Es el caso de España que, presidida por Adolfo Suarez, se disponía a acudir a sus primeros juegos en democracia.
Un único oro consiguió España en aquella cita. Como no, fue la vela el deporte que dio a nuestro país la gran alegría, como sucedería en posteriores olimpiadas. Alejandro Abascal y Miguel Noguer consiguieron el primer puesto en la especialidad de Vela Flying Dutchman. La segunda gran alegría la dio el catalán Jordi Llopart, un pequeño marchador que ganó la primera medalla olímpica de la historia en atletismo, el deporte olímpico por excelencia. Su segundo puesto en los 50 kilómetros marcha supusieron el inicio de una gran saga de marchadores como Joan Plaza, María Vasco o Paquillo Fernández. Hockey y piragüismo consiguieron los metales restantes para el medallero español



